jueves, 26 de abril de 2018

Alteraciones del gusto por medicamentos antineoplásicos

Durante el tratamiento con antineoplásicos los pacientes pueden sufrir  reacciones adversas como por ejemplo molestias gastrointestinales, bajada de defensas, mareos… No obstante, en la entrada de hoy queremos centrarnos en una reacción no muy común que puede ocurrir con este tipo de fármacos: “alteraciones en el sentido del gusto”. Veremos qué es, cómo surge el problema y daremos una serie de consejos.



¿ALGUNA VEZ HA SENTIDO UN DESAGRADABLE SABOR A ‘METAL’ MIENTRAS ESTABA EN TRATAMIENTO CON ANTINEOPLÁSICOS? 

Si es así, no se alerte, esta afectación se denomina disgeusia y es uno de los síntomas que conlleva este tratamiento.

La disgeusia es un trastorno del sentido del gusto. Se caracteriza por un sabor desagradable, normalmente amargo o metálico sobre todo al ingerir alimentos.

¿POR QUÉ ME OCURRE ESTO?

Nuestra cavidad bucal está constituida por varias estructuras responsables de captar el gusto y llevar esta información al cerebro para que éste la interprete. Mientras se está realizando un tratamiento antineoplásico el fármaco pasa a través del tejido que cubre la cavidad alterando estas estructuras (glándulas salivales, papilas gustativas…)

¿CUÁNDO APARECE?

Es importante saber que ni en todas las personas ni en todos los fármacos tiene lugar esta alteración. Existen diversos factores que influyen en la disgeusia, como la localización del tumor, estadio tumoral, tratamientos oncológicos, estado fisiológico y hábitos del paciente como si tiene antecedentes de tabaquismo, alcoholismo o deficiencias nutricionales.

Los cambios en el sentido del gusto, pueden aparecer durante e incluso después del tratamiento, y los efectos más característicos son los siguientes:
  • Diferente sabor de algunos alimentos, principalmente amargos, dulces y/o salados.
  • Sabor insípido.
  • Percepción de todas las bebidas y alimentos con sabor idéntico 
  • Sabor metálico o químico en la boca, especialmente después de comer carne u otros alimentos con alto contenido de proteína.
  • Infecciones bucales.

¿QUÉ ANTINEOPLÁSICOS SUELEN PRODUCIRLO?

Algunos de los fármacos antineoplásicos que lo producen son:
  • Oxaliplatino
  • Crizotinib
  • Imatinib 
  • Lenvatinib
  • Vismodegib 

¿QUÉ PUEDO HACER?

Es importante saber que nunca se debe dejar un tratamiento prescrito por su médico si éste no lo indica. 

En este apartado les dejamos unos consejos que les pueden ayudar a sobrellevar esta desagradable sensación: 
  • Use utensilios de plástico y de vidrio para minimizar el sabor metálico.
  • Escoja alimentos apetecibles por su aroma y sabor, aunque no acostumbre a tomarlos.
  • A la hora de cocinar, intente utilizar campanas extractoras o comprar alimentos precocinados para evitar los olores de la cocción.
  • Consuma alimentos fríos o congelados, que pueden tener un mejor sabor que los alimentos calientes y no desprenden tanto olor. No obstante, lleve cuidado si está recibiendo tratamiento con oxaliplatino, ya que éste dificulta la ingesta o bebida de alimentos fríos.
  • La carne roja puede aumentar el sabor metálico, por lo que se recomienda probar con otras fuentes proteicas como huevos, pescado, carne de aves de corral… Además, es recomendable marinar y condimentar los alimentos con vinos dulces, hierbas y salsas.
  • El uso de chicles y caramelos sin azúcar con sabores como limón, menta o naranja también puede ayudar a enmascarar el sabor amargo o metálico en la boca. 
  • El enjuague con una solución de sal y bicarbonato previo a las comidas puede neutralizar el mal gusto en la boca. 
  • Es aconsejable elegir el mejor momento para ingerir los alimentos, por ejemplo, de 1 a 2 horas antes y hasta 3 horas después de la toma del fármaco para evitar la aparición de náuseas y vómitos producidos por el tratamiento. 
  • Para prevenir infecciones bucales, es importante tener una buena higiene y salud dental.


Cuídense!

María Torres

martes, 17 de abril de 2018

Importancia de la atención integral al paciente hemofílico

Hoy, 17 de abril, se celebra el día mundial de la hemofilia 2018. El lema de este año es "COMPARTIR CONOCIMIENTOS NOS FORTALECE", con el cual la Federación Mundial de la Hemofilia  busca mejorar la existencia de las personas que padecen trastornos de la coagulación mediante su empoderamiento para que puedan llevar vidas más sanas, largas y productivas, compartiendo conocimientos y creando conciencia a en todo el mundo a través del intercambio de información y de actividades educativas y de capacitación.




El tratamiento de elección en la hemofilia es la profilaxis, administrando el factor de coagulación deficiente, factor VIII en hemofilia A y factor IX en hemofilia B, dosificado en función del peso y del patrón de sangrados. Esta profilaxis estándar ha demostrado que no protege a todos los pacientes con hemofilia grave de la aparición del daño articular provocado por sangrados espontáneos o por los desencadenados por la actividad física. Además existen importantes diferencias entre pacientes en cómo se elimina el factor de coagulación que se administra como terapia sustitutiva. Conociendo la farmacocinética individual de cada paciente se puede ajustar mejor su profilaxis, consiguiendo una mayor protección frente a la aparición de sangrados.

La atención integral que reciben los pacientes hemofílicos en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe la realiza un equipo multidisciplinar compuesto por hematólogos, farmacéuticos, médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, enfermeras, piscólogos, traumatólogos, radiólogos, etc. La colaboración entre estos profesionales ha permitido desarrollar diferentes proyectos encaminados a mejorar el tratamiento de nuestros pacientes hemofílicos:

  • El primer proyecto, iniciado en diciembre de 2009, es un programa de dispensación a domicilio desarrollado en colaboración con la asociación de pacientes hemofílicos de la Comunidad Valenciana (ASHECOVA), que facilita a 49 pacientes hemofílicos un acceso más cómodo a sus tratamientos, así como un mejor seguimiento desde el servicio de farmacia(1).
  • En un reciente estudio hemos demostrado en una pequeña cohorte de 7 pacientes con artropatía hemofílica que la combinación de la monitorización de la actividad física con una pulsera Fitbit y la profilaxis guiada por farmacocinética, permite a estos pacientes estar físicamente activos con bajo riesgo de sangrado(2). 
  • Estamos desarrollando un proyecto de profilaxis individualizada con 2 años de seguimiento, que permite conocer las posibles causas de sangrado en los pacientes hemofílicos y actuar frente a ellas. Hemos detectado que los pacientes que eliminan más rápidamente el FVIII tienen una mayor tendencia a desarrollar sangrados. Tras un año de profilaxis personalizada a su farmacocinética, hemos observado que se reduce el número de sangrados espontáneos(3). Estos resultados van a presentarse en mayo en el Congreso Mundial de Hemofilia en Glasgow (WFH).
  • Estamos promoviendo el uso de aplicaciones móviles (apps) como herramientas útiles para el control de la adherencia, el registro de la administración de FVIII o FIX en profilaxis, así como de los episodios hemorragia y su tratamiento a demanda. 
  • Estamos coordinado y redactando, junto con los principales hematólogos, médicos rehabilitadores y farmacéuticos que trabajan en el ámbito de la hemofilia, monografías sobre la “Aplicación de la farmacocinética de los hemoderivados en la hemofilia A y B” y sobre la “Artropatía hemofílica”.
  • Además participamos en los principales ensayos clínicos de vanguardia, incluyendo tratamientos no sustitutivos y terapia génica.
  • Colaboramos tanto con la Universidad de Valencia (Departamento de Fisioterapia) y la Universidad Politécnica (Laboratorio de Análisis Inteligente de Datos), así como en Docencia universitaria y desarrollo de másters.


El objetivo de todas estas iniciativas es fomentar la "profilaxis centrada en el paciente". Buscamos obtener un programa de dosificación eficiente, adaptado a las necesidades clínicas y las preferencias del paciente, junto con el empoderamiento progresivo del paciente, cada vez más implicado en la toma de decisiones compartida y el autocuidado. La monitorización en tiempo real  del tratamiento y de la actividad física nos va a ayudar a conocer las causas reales de los sangrados, para así poder actuar directamente sobre ellas y concienciar al paciente de la importancia del cumplimiento de las recomendaciones para alcanzar el objetivo de sangrado cero.

El equipo de profesionales sanitarios de nuestro hospital que intervenimos en el ámbito de la hemofilia trabajamos de forma colaborativa y coordinada, teniendo una visión integral del paciente que nos permite avanzar en el mejor manejo de la patología y el tratamiento de forma individualizada, lo que sin duda afecta positivamente a su calidad de vida y a su evolución. Y es precisamente esto lo que nos motiva día a día.

Un saludo y feliz día de la hemofilia.


(1) Megías-Vericat JE, Monte-Boquet E, Martín-Cerezuela M, Cuéllar-Monreal MJ, Tarazona-Casany MV, Pérez-Huertas P, Bonanad S, Poveda JL. Evaluation of home delivery program in haemophilia. J Clin Pharm Ther 2018 [En proceso de evaluación].
(2) Pérez-Alenda S, Carrasco JJ, Megías-Vericat JE, Poveda JL, Bonanad S, Querol F. Quantification of physical activity in adult patients with haemophilic arthropathy in prophylaxis treatment using a fitness tracker. Haemophilia 2018; 24:e28-32.
(3)Megías JE, Marqués R, Haya S, Cid AR, Querol F, Monte E, Bosch P, Curats R, Poveda JL, Bonanad S. Bayesian pharmacokinetic individualization of prophylaxis with recombinant factor VIII in severe or moderate hemophilia A. Haemophilia 2018;24(S4) [Epub ahead of print].

jueves, 29 de marzo de 2018

Neuropatía periférica por antineoplásicos

Los fármacos para el cáncer, también llamados antineoplásicos, citostáticos, y más comúnmente la quimioterapia, son conocidos por las reacciones adversas que provocan. En concreto, los tratamientos tradicionales para el cáncer eran agentes bastante inespecíficos que atacaban a todas las células que se reproducían rápido. Es por ello que provocaban importantes reacciones adversas que había que vigilar. Por otro lado, los nuevos agentes antineoplásicos que se están desarrollando en los últimos años actúan de manera mucho más específica contra moléculas que se encuentra en su mayor parte en las células cancerosas. De esta manera, las reacciones adversas secundarias al tratamiento suelen ser menos importantes, y así, se pueden administrar tratamientos de larga duración.

Sin embargo, aunque los nuevos agentes tienen un mejor perfil de toxicidad, sigue habiendo reacciones adversas que pueden surgir. Por lo tanto, es muy importante, ya sean antineoplásicos tradicionales o nuevos, conocer qué problemas pueden surgir y cómo se debe actuar. Hoy nos vamos a centrar en la neuropatía periférica.





¿Qué es la neuropatía periférica?

Nuestro cuerpo está lleno de nervios encargados de llevar la información de nuestro sistema nervioso (cerebro y médula espinal) hasta cualquier parte del organismo y viceversa. La neuropatía periférica aparece ante cualquier problema que afecte a estos nervios.

Puede estar causada por multitud de situaciones:
  • Diabetes (la más frecuente)
  • Trastornos autoinmunes como la artritis reumatoidea o el lupus
  • Enfermedad renal crónica
  • Infecciones como VIH/SIDA o hepatitis C
  • Intoxicación por pegamento o metales pesados como el plomo
  • Consumo excesivo y prolongado de alcohol
  • Tratamiento con determinados fármacos para tratar la epilepsia, infecciones, hipertensión o el cáncer

Los síntomas que se producen dependen de qué nervio está dañado y de su extensión. En lo que respecta a la reacción adversa provocada por la administración de antineoplásicos, el síntoma más frecuente es el dolor y entumecimiento de los miembros superiores e inferiores

Se trata de un hormigueo o ardor que cursa con pérdida de sensibilidad en brazos y piernas que suele comenzar en los dedos de los pies y de las manos y va ascendiendo de manera gradual. También se puede dar más como un pinchazo o un dolor ardiente, o como una mayor sensibilidad a las temperaturas extremas. En cualquier caso, puede incluir además un dolor punzante y agudo que complica al paciente la realización de tareas diarias como abotonarse la camisa, separar monedas en un bolso o caminar.

Además de la molestia que ocasiona, puede llegar a ser peligroso ya que al tener la sensibilidad reducida, la persona puede pincharse con algún objeto o tocar una superficie demasiado caliente y no darse cuenta, con el consiguiente daño que se produce.

Es una de las razones más comunes por la que los pacientes abandonan su tratamiento para el cáncer prematuramente.

¿Qué fármacos para el cáncer lo causan?

Como se ha comentado al principio, aunque es producida de manera más frecuente y grave por la quimioterapia tradicional, también puede aparecer con los nuevos agentes dirigidos. Podemos destacar los siguientes medicamentos:

  • Compuestos de platino (cisplatino, carboplatino, oxaliplatino)
  • Vincristina
  • Taxanos (docetaxel, paclitaxel)
  • Bortezomib
  • Talidomida
  • Lenalidomida
  • Fluorouracilo
  • Capecitabina
  • Trifluridina
  • Imatinib
  • Dasatinib
  • Nilotinib


¿Hay algún tratamiento?

De momento, no existe ninguna manera de predecir qué paciente lo va a padecer y en qué grado antes de recibir el tratamiento antineoplásico. Este hecho repercute en la importancia de informar debidamente al paciente para que sepa reconocer el problema y comunicarlo a sus profesionales sanitarios.

A día de hoy no existe ningún tratamiento farmacológico que haya demostrado paliar la neuropatía periférica. Es por ello que la práctica más común consiste en reducir la dosis del antineoplásico o suspenderlo temporalmente hasta que la neuropatía desaparezca o sea tolerable.



En definitiva, ningún fármaco está exento de reacciones adversas por muy nuevo y efectivo que sea. Siempre es importante conocer qué problemas pueden surgir y comunicar su aparición. La neuropatía periférica es una de las reacciones adversas más comunes de los antineoplásicos. Aunque en un principio no sea muy grave, puede ocasionar una importante pérdida de calidad de vida para el paciente por lo que se debe tener en cuenta y actuar en consecuencia.



Cuídense!

María Torres
Pablo Pérez

jueves, 22 de marzo de 2018

Inmunoglobulinas subcutáneas: ¿qué son y cómo se administran?

Las inmunoglobulinas, también llamados anticuerpos, son un tipo de proteínas que sintetizan nuestras células defensivas para luchar contra las infecciones. Si recordáis la serie de "Erase una vez el cuerpo humano..." se correspondían con los bichitos voladores que lanzaban las naves espaciales cuando detectaban algún agente infeccioso. Tienen la capacidad de unirse a todo lo que no sea propio e iniciar la respuesta defensiva del organismo.




Hay algunas personas que por problemas genéticos o adquiridos pierden la capacidad de generar un nivel adecuado de anticuerpos. En estos casos, para que no padezcan infecciones y puedan vivir sanos se les debe administrar anticuerpos cada pocas semanas. Estas moléculas, al ser proteínas grandes y complejas, no pueden ser fabricadas en un laboratorio, por lo que se obtienen a partir del plasma de las donaciones de sangre. Se puede decir que de las donaciones se aprovecha todo.

Hasta hace poco, la única opción que tenían estos pacientes era acudir al hospital para que les infundieran estas inmunoglobulinas por vía intravenosa. Además del inconveniente de ir al hospital y que le canalicen una vía, la administración se debe hacer a muy baja velocidad para que no haya reacciones adversas, por lo que los pacientes se pasan horas y horas sentados con el gotero.

En los últimos años, han aparecido en el mercado dos medicamentos que pueden ayudar a este tipo de pacientes. Ambos contienen inmunoglobulinas pero con la salvedad de que se pueden autoadministrar por vía subcutánea. Es decir, los pacientes las recogen en las farmacias de hospital y, tras una formación, se las administran ellos mismos en su casa.

Sin embargo, no todos los pacientes en tratamiento con inmunoglobulinas intravenosas pueden cambiar a las subcutáneas. Son fármacos cuya forma de administración es bastante compleja por lo que el médico debe asegurarse de que el paciente va a ser capaz de administrárselo correctamente. Además, los pacientes deben contar con apoyo social a largo plazo.

Pero, ¿cómo se administran estos medicamentos?

Hizentra



Hyqvia
El vídeo no está disponible en YouTube, así que os dejamos la web del laboratorio desde donde lo podéis reproducir.


En definitiva, cualquier estrategia que facilite el día a día de los pacientes siempre debe ser bienvenida, y más en casos de enfermedades crónicas. Por otro lado, aunque la autoadministración de medicamentos es muy interesante, se debe tener en cuenta la capacitación del paciente. Es decir, por muy bien que le venga a un paciente el cambio, solo se debe realizar si está preparado, ya que lo primero siempre debe ser recibir el tratamiento de manera correcta.


Cuídense!

Andreia Oliveira
María Centelles
Pablo Pérez