miércoles, 14 de febrero de 2018

Primer aniversario eDruida

¡Estamos de celebración!


Hoy, el Día de los Enamorados, el Proyecto eDruida cumple su primer año de vida. La página web fue publicada el 14 de febrero de 2017 por el Servicio de Farmacia del Hospital La Fe con el propósito de promover la educación de pacientes y ciudadanos en todos los aspectos relacionados con los medicamentos y la farmacoterapia.



Desde su puesta en marcha oficial, se han publicado:

  • 46 temas del curso online #SaberDeFarma sobre diferentes aspectos de la farmacia
  • 4 páginas monográficas sobre enfermedades concretas
  • 80 herramientas digitales recomendadas a pacientes, en concreto 17 aplicaciones móviles, 33 páginas web y 30 vídeos.


En el año de existencia de eDruida ha recibido un total de 50.000 visitas a páginas en 33.000 sesiones de 27.000 usuarios diferentes. La audiencia recibida no la consideramos ni alta ni baja ya que el proyecto se desarrolló para cubrir una necesidad de información existente y nunca nos planteamos objetivos concretos. Es más, nos planteamos que con ayudar a al menos una persona a entender mejor sus medicamentos nos daríamos por satisfechos, aunque si al final son 27.000 personas pues mucho mejor.

Las páginas más visitadas han sido:

1. Fórmulas magistrales y preparados oficinales


En este tema la Dra. Ferrada nos explica de una manera muy sencilla y pero con detalle qué es exactamente la formulación magistral, como se elaboran medicamentos y como se dispensan. Este tema se ha posicionado muy bien en Google consiguiendo ser la cuarta opción si se busca "Formula magistral" y la primera si buscamos "Preparado oficinal".


En esta entrada el Dr. Pérez habla de algo tan sencillo pero a la vez tan complejo como es el acto de la prescripción médica: qué es una receta, qué tipos de recetas existen o quien puede emitirlas legalmente.


La Dra. Tarazona nos muestra qué características deben cumplir las formas farmacéuticas parenterales para poder administrarse, además de los tipos más importantes.


Por nuestra parte, seguiremos publicando todos los martes un nuevo tema de #SaberDeFarma y los jueves una herramienta digital como hemos hecho durante todo el año. Podéis seguirnos a través de nuestro twitter oficial @edruida_





Estos han sido los primeros pasos de un proyecto de largo recorrido. A partir de enero de 2018 se ha empezado a trabajar en la conversión de la plataforma en una web dinámica que va a permitir a los usuarios una mayor interacción con los contenidos. En este sentido, se está desarrollando un sistema de evaluación participativa de aplicaciones móviles por parte de usuarios y profesionales sanitarios.

En definitiva, esperamos seguir siendo un recurso de utilidad para ciudadanos y pacientes en el manejo de los medicamentos y la farmacoterapia.

Cuídense!

jueves, 8 de febrero de 2018

¿Tenemos acceso en España a los mejores tratamientos?


¿Os habéis preguntado alguna vez si en otros países los pacientes se benefician de más y mejores medicamentos que en España? o ¿qué ocurre cuando un paciente necesita un medicamento que no está disponible aquí? Estas situaciones no son raras, puede ocurrir con medicamentos que todavía están en ensayo clínico, o medicamentos que ya se han comercializado en otro país, pero todavía no en España, o el caso de formas farmacéuticas (jarabes, …) no comercializadas, pero necesarias para los pacientes pediátricos.
Ante estas situaciones algunos pacientes llegan a plantearse si será necesario irse a un hospital más grande o a un hospital extranjero para recibir el mejor tratamiento posible,  o incluso irse a otro país a comprar la medicación. Pero todo esto no es necesario. La buena noticia es que nuestro sistema sanitario dispone de mecanismos a través de los cuales los Servicios de Farmacia Hospitalaria podemos gestionar la adquisición de estos medicamentos cuando no existe ninguna alternativa comercializada en España.


Podemos solicitar estos “medicamentos en situaciones especiales”, así se llaman, a través de la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios). En 2009 se publicó el Real Decreto por el que se regula la disponibilidad de estos medicamentos.




Existen tres posibilidades:

   - solicitud de medicamento extranjero: permite importar medicamentos autorizados legalmente en otros países pero no en España, cuando sea imprescindible para la prevención, el diagnóstico o el tratamiento de un paciente. Esta vía también se activa en situaciones de desabastecimiento temporal de algún medicamento.

    - solicitud de utilización de un medicamento en condiciones diferentes a las indicadas en su ficha técnica: De este modo se autoriza el uso terapéutico de un fármaco, ya comercializado, de un modo diferente al que se recoge en su ficha técnica (documento oficial que resume las características del medicamento). 

            Esto es así cuando existen suficientes estudios y datos clínicos que avalan ese uso. Es relativamente frecuente en áreas terapéuticas en las que la actividad investigadora es muy intensa y la aparición de nuevos conocimientos científicos es más rápida que los trámites necesarios para incorporar dichos cambios en la ficha técnica del medicamento, o incluso, a veces se debe a la falta de interés por parte de las compañías farmacéuticas por realizar los estudios necesarios para obtener la autorización de la AEMPS.

   - solicitud de un medicamento en investigación por “uso compasivo”: esta opción posibilita la utilización de un medicamento antes de su comercialización (en cualquier país) para pacientes que no han sido incluidos en el ensayo clínico del fármaco pero que se encuentran en una situación clínica comprometida, y no tienen otra alternativa. Este medicamento deberá estar siendo sometido a ensayos clínicos o deberá estar ya sujeto a una solicitud de autorización de comercialización. 
    Por supuesto no se incluye entre estas opciones la utilización de un medicamento cuando su único objetivo sea la investigación, para eso ya están los ensayos clínicos. 

    Debemos hacer hincapié en que la solicitud de medicamentos en situaciones especiales tiene carácter excepcional y se reserva para atender necesidades concretas de pacientes con enfermedades crónicas, graves o que ponen en peligro su vida, y que no pueden ser tratados con un medicamento autorizado y comercializado en España. De modo que en todos los casos  lo debe prescribir y solicitar un médico.

    Este médico responsable del tratamiento debe justificar la necesidad del medicamento para el paciente. Además debe informar al paciente de los posibles beneficios y riesgos, obteniendo su consentimiento. También es necesario contar con el visto bueno de la Dirección del Hospital.

    Con todo esto, se gestionan estas solicitudes a la AEMPS de forma individualizada desde el Servicio de Farmacia Hospitalaria, donde también se dispensarán estos medicamentos.

    Y por último, en caso de necesitar formas farmacéuticas no comercializadas, ni siquiera en el extranjero, contamos con las unidades de Farmacotecnia de los Servicios de Farmacia Hospitalaria, y también en las Oficinas de Farmacia. En estas unidades se adaptan dosis o se elaboran nuevas formas farmacéuticas a partir de materia prima o de medicamentos disponibles.

    De modo que ya sabéis, a través de nuestro sistema sanitario, y en concreto de los Servicios de Farmacia Hospitalaria, en caso de necesidad y previa prescripción médica podemos acceder a “casi” cualquier tratamiento, por muy innovador que sea, y no es necesario comprar nada por internet ni buscar tratamientos milagrosos en otros países.

    Saludos,

    viernes, 26 de enero de 2018

    ¿Se puede controlar el VIH con una inyección al mes?

    Llevamos ya un tiempo leyendo noticias sobre un nuevo fármaco para el VIH que puede marcar un antes y un después en el tratamiento de esta enfermedad. Se trata de CABOTEGRAVIR, un principio activo que actúa inhibiendo la integrasa del VIH (una de las proteínas propias del virus). Aunque el mecanismo de acción no es nuevo, la revolución está en que se puede administrar por vía intramuscular solo una vez al mes.

    La evolución en el tratamiento del VIH ha sido espectacular. Desde que en 1987 se comercializara el primer fármaco para esta enfermedad, la zidovudina o AZT, han ido apareciendo nuevas dianas y nuevos mecanismos que han permitido mejorar la vida de los pacientes hasta conseguir que tengan una esperanza de vida muy similar a la población sana. Sin embargo, no siempre ha sido un camino de rosas. Uno de los problemas que aparecieron al principio fue la cantidad de pastillas que los pacientes tenían que tomar todos los días, llegando a tener que tomar hasta 20 cápsulas o comprimidos. Poco a poco se han ido simplificando pautas y combinando fármacos hasta que hoy lo más habitual es tener que tomarse solo una pastilla al día.















    Continuando con esta estrategia, el siguiente paso que está investigando la industria farmacéutica es la administración parenteral (es decir, inyectada) de formas farmacéuticas de liberación prolongada. Como vimos en el tema de eDruida de administración parenteral, la vía intramuscular permite formular fármacos de manera que se liberen muy lentamente. De esta manera se pueden administrar dosis altas que poco a poco se irán disolviendo, haciendo su efecto y eliminándose durante un tiempo establecido.

    Esta estrategia no es tampoco nueva, se ha utilizado en enfermedades como la diabetes, la esquizofrenia o con antidepresivos. A nivel farmacéutico, existen diferentes maneras de conseguir que un medicamento administrado por vía parenteral se vaya absorbiendo de manera controlada:

    • Formación de complejos: se trata de juntar el fármaco con otras moléculas formando una red que tarde un tiempo en disolverse en el medio. Por ejemplo, las insulinas complejadas con zinc de larga duración.
    • Microcristales: en este caso se formula el fármaco haciendo pequeños cristales que son muy poco solubles. Un problema de esta formulación es que la administración puede ser dolorosa. Por ejemplo, la testosterona mensual.
    • Suspensión oleosa: se utiliza para fármacos que son muy solubles en líquidos oleosos (es decir, que se disuelven en aceite y no en agua). Por ejemplo, algunas hormonas.
    • Nanopartículas: se administra un líquido en el que van disueltos pequeños agregados del fármaco. Cuanto más grandes sean estos agregados más tardará en disolverse el fármaco y por lo tanto más tiempo durará su efecto (ver imagen). Por ejemplo, algunos fármacos utilizados para la esquizofrenia.





      La formulación que se ha desarrollado de cabotegravir es una suspensión de nanopartículas de unos 200 nanómetros de diámetro. Con este"gran" tamaño permite que el fármaco se vaya liberando durante semanas. De hecho, se ha visto que la concentración máxima se alcanza a los 69 días de la administración.

      Con todos estos datos, se está probando la combinación cabotegravir-rilpivirina (otro fármaco para el VIH que está comercializado por vía oral) para administrarse una vez al mes por vía parenteral en pacientes que tengan el virus controlado. De momento los resultados están siendo satisfactorios aunque aún es un poco pronto para sacar conclusiones.

      En resumen, cualquier noticia que mejore la calidad de vida de los pacientes, ya sea aumentando la eficacia, disminuyendo las reacciones adversas o reduciendo el número de dosis, es una buena noticia que debemos aplaudir. Sin embargo, aún queda mucha investigación por delante para ver este fármaco en las farmacias de los hospitales. Estaremos atentos.

      Cuídense!



      miércoles, 22 de noviembre de 2017

      Yo también soy hipertenso

      Tengo 35 años.
      No fumo.
      No bebo.
      No tengo colesterol.
      No padezco ninguna enfermedad.
      Pero de la noche a la mañana me he convertido en hipertenso.



      Como habrán podido leer en alguna noticia como esta, la Asociación Americana del Corazón y el Colegio Americano de Cardiología ha cambiado los parámetros para diagnosticar la hipertensión arterial. Antes hacía falta tener una tensión arterial superior a 140 de sistólica y 90 de diastólica para estar clasificado como un paciente de hipertensión. Tras una serie de estudios han decidido disminuir estas cifras a 130/80.

      Con este cambio, personas como yo, que tienen de manera habitual la tensión un poco más elevada de lo normal nos hemos convertido (según este criterio americano) en enfermos.

      Este tipo de cambios siempre vienen acompañados de polémica. Muchos creen que son las farmacéuticas las que incentivan a las organizaciones profesionales para que disminuyan los valores de diagnóstico. Esta teoría de la conspiración tiene sentido, a más diagnósticos de hipertensión más antihipertensivos vendidos. Sin embargo, los autores dejan muy claro que este cambio se debe a que se ha visto una mayor probabilidad de problemas cardiovasculares a largo plazo en las personas con estas cifras respecto a las personas con tensiones por debajo de 120/80. Además, remarcan que a esta población se les debe tener en cuenta antes a fin de poder modificar a tiempo sus hábitos de vida.

      En este sentido, los titulares tan llamativos como los que hemos podido leer y la simplificación de los modelos pueden dar lugar a que personas sanas (como yo) se conviertan en enfermos de manera prematura. Se ha demostrado que para que en un futuro se padezcan problemas cardiovasculares hay muchos más factores a tener en cuenta además de la tensión. Una manera de estimar el riesgo de cada individuo es mediante escalas que agrupan varios parámetros. Una de las más utilizadas en España es la REGICOR que tiene en cuenta tensión arterial, sexo, tabaco, diabetes, edad y niveles de colesterol.




      Con todos los parámetros recogidos calcula la probabilidad de tener algún problema cardiovascular en los próximos 10 años. Hay calculadoras online como esta que te permite calcular este porcentaje. Con mis datos me estima que tengo un 1% de riesgo, lo que demuestra que no solo es importante el control de la frecuencia cardíaca (que también) para el desarrollo de problemas cardiovasculares.

      En definitiva, para los nuevos "hipertensos" como yo les recomendaría que controlaran su tensión arterial de vez en cuando (nunca está de más), que sigan una vida saludable, pero que de momento no se preocupen demasiado por su salud futura.

      Cuídense!